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El piuranismo de Carlos Arellano Agurto

Miguel Arturo Seminario Ojeda
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Por: Miguel Arturo Seminario Ojeda. Han pasado cien años del nacimiento de Carlos Humberto Arellano Agurto, un sullanero nacido el 26 de enero de 1920, cuando se vivía todavía la emoción social de la creación de la provincia de Sullana, espacio geográfico conformado por los distritos de Sullana y Querecotillo, cuya capital era la ciudad en la que abrió los ojos a la vida, el escritor que ahora evocamos.

La vocación por las letras era de familia, su mamá Alejandrina Agurto Garrido escribió poesía y artículos periodísticos, y su papá, don Juan José Arellano Aguirre, incentivó al niño Carlos en el amor por la tierra que lo vio nacer, que era la tierra de sus mayores, perfilándose de esa manera el espíritu del futuro piuranista y el perfil del investigador, que se consolidó como el autodidacta que nunca dejó de leer y de profundizar sus investigaciones, para querer saber más.

Arellano Agurto sabía que la vieja imagen de Piura se escaparía para siempre, que era difícil hacer entender “al género humano” de la necesidad de preservar las costumbres, de lograr que se entienda que lo tradicional convive con la modernidad y se amolda a los tiempos, pero como muchos no lo entendían totalmente, la lucha de don Carlos por decirnos, ¡esto es Piura!, o ¡les presento a la Piura que se fue!, se materializó en dos publicaciones, y una póstuma que está por salir.

Carlos Arellano pasó parte de su niñez, y la adolescencia, en Chulucanas, tierra a la que siempre añoró, tanto como a su querida Sullana. Fue en Chulucanas donde se enamoró y casó con Carmen Cueva Álvarez, con la que tuvo cuatro hijos y una frondosa descendencia, de la que se sintió muy orgulloso, porque sabía que en sus hijos, nietos y bisnietos estaba la continuación de su propia vida.

Radicado en Lima, Arellano Agurto nunca dejó se sentirse piurano alternando mucho con sus paisanos, como socio de los clubes Chulucanas, Sullana, y del Club Departamental Piura, llegando a ser presidente de los dos últimos, instituciones en las que siempre abogó por el piuranismo, por fortalecer las raíces de la piuranidad, y quizá a esto se deba el nombre de su libro, Piuranidades.

Carlos Humberto Arellano AgurtoCarlos Humberto Arellano Agurto.

Para Carlos Arellano Agurto, los arcaísmos estaban condenados a desaparecer en Piura, en esa tierra que admiró con sus dichos y su manera de hablar, a la investigadora Martha Hildenrandt-. Y es cierto, en Piura a muchos los arcaísmos les causan vergüenza, no quieren pronunciar lo que seguro escucharon de sus abuelos o de sus padres, porque los esnobismos, así lo sentencian, y se refugian en los detalles del siglo XX y XXI, y justifican que muchas palabras se murieron, cuando en realidad las asesinaron.

Y entre esa palabras asesinadas, estaría “escuro” y “tardo”, que siguen apareciendo en los diccionarios, palabras que junto a sobaco, segundaria y captivo, no estaban mal dichas, pero poco a poco se les fue relegando, haciendo entender que eran barbarismos, cuando no es así. Igual suerte corrieron las palabras saludes, algotro, paseandero, cabestro (cabresto), reprender, desportillar (despostillar), y otras tantas cuyo uso diario añoraba Carlos Arellano Agurto.

Como presidente de los clubes Sullana y Piura, promovió una actividad cultural intensa, recitales poéticos, conferencias, veladas, música piurana, y todo que hacía recordar sus raíces a los piuranos, y en eso se regocijaba don Carlos, saber que los piuranos eran y se sentían orgullosos de su tierra, y fue durante su presidencia en el Club Departamental Piura, que se organizó el Coloquio de Historia de Piura y Tumbes al que asistieron historiadores radicados en esa región y en Lima.

Igualmente, a don Carlos Arellano Agurto siempre lo vimos en los Coloquios de Historia de Piura y Tumbes organizados por el doctor Miguel Maticorena Estrada, en la Casona de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, y en cuanta actividad cultural que tuviese como eje lo piurano, siempre asistió con gran complacencia.

Cuando fue convocado para integrar el Comité Cívico Cultural, para la elaboración del Calendario Cívico Cultural del Departamento de Piura, siempre estuvo presente en todas las reuniones, que cargadas de piuranismo se desarrollaron en cada uno de los 7 clubes provinciales y en el departamental, siempre era el primero en llegar, y las que se hicieron en los clubes Sullana y Chulucanas resultaron inolvidables, porque salía a relucir todo el arte culinario regional.

La obra de Arellano Agurto es mencionada por los académicos de la lengua, cuando se trata de peruanismos, por el registro que hizo de una serie de piuranismos, que forman parte de su fecunda obra. Y como se ha dicho fue uno de los propulsores del piuranismo en Lima, y uno de los fundadores de la Asociación Cultural Tallán con el suscrito, el coronel Jorge Barrantes Arrese, Violeta Cruz Merino, y el doctor Guillermo Garrido Lecca Frías, asociación que actualmente es presidida por Luis Ernesto Mendoza Ramírez, que ha programado para febrero, mes de su vigésimo primer aniversario, el homenaje que merece recibir, una figura como la de Carlos Arellano Agurto.

Arellano Agurto falleció en Lima en diciembre de 2010, dejando dos libros publicados: Piuranidades, y Huellas de Piura, tras el rastro de nuestra identidad, libro en el que fueron tomadas en cuenta las recomendaciones que oportunamente hiciera Andrés Vera Córdova,l director de El Regional Piura; y un tercer libro inédito, que muy pronto saldrá a la luz.

Diario El Regional de Piura

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