Políticas a favor de la equidad y la igualdad de género incrementan la innovación y la productividad

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ERP. Hablar de diversidad e inclusión con el énfasis de los últimos años ha provocado que cada vez más personas tomen conciencia de la necesidad que existe de ser una sociedad más justa e igualitaria entre hombres y mujeres. Desde los casos de acoso callejero hasta las situaciones extremas de feminicidio, queda claro que existen hábitos, conductas y creencias que debemos transformar para dejar de ser un país mayoritariamente machista y conservador.

Y las empresas privadas, como actores clave de la sociedad, han tomado nota de esta necesidad, fomentando políticas laborales a favor de la equidad e igualdad de género.

Hoy, la agenda de las organizaciones a nivel global también abarca temas como el fomento de la diversidad cultural, apoyo a los colaboradores con discapacidad, políticas para trabajo inter-generacional, prácticas para apoyar a la comunidad de trabajadores LGTBQI, equilibrio entre la vida laboral y personal, entre otros. No obstante, a pesar de ese entusiasmo, según datos publicados por Naciones Unidas, la brecha de género en términos de oportunidades y salarios, tardará en acortarse aproximadamente en 81 años, mientras que para el World Economic Forum esta se cerrará en 217 años.

Mujeres Emprendedoras | Fotografía referencial de archivoMujeres Emprendedoras | Fotografía referencial de archivo

Prácticas por la igualdad

Según Andrea de la Piedra, CEO de Aequales, consultora especializada en esta materia, las prácticas laborales a favor de la equidad e igualdad de género no solo contribuyen a cuestionar estereotipos sino a generar una cultura de la innovación, incrementar la productividad y los resultados financieros. “Existe una correlación positiva entre poner a mujeres en posiciones de liderazgo y retorno, del orden del 26% o 30%, dependiendo del estudio. Por otro lado, la retención del talento se eleva en 60%, no solo entre mujeres sino entre hombres y millennials. En temas de marketing también. Como mujeres somos el mercado más emergente pero no se ha llegado a nosotras de forma estratégica, a pesar de que representamos el 80% de las decisiones de compra. Esta es una apuesta inteligente de negocio y es también algo humanamente responsable”, explica la CEO de Aequales.

En el caso de empresas con políticas a favor de la equidad, destaca el caso de la empresa de seguros MAPFRE, compañía que formó parte del ranking Great Place to Work® 2018 como una de los Mejores Lugares para Trabajar en el Perú. MAPFRE posee el “Programa de liderazgo para mujeres ejecutivas”, que busca empoderar y desarrollar capacidades gerenciales en mujeres con alto potencial dentro de la organización. También poseen el Programa de Asesoría Psicológica (PAS), con foco en servicios de salud mental para colaborar con el equilibrio emocional del trabajador. La violencia doméstica es un tema que debería ocupar la atención de las empresas. En el Perú, de acuerdo con un estudio de la Cooperación Alemana, como consecuencia de prácticas machistas, se genera una pérdida anual entre las empresas de más de US$6.700 millones. Esto se debe a 70 millones de días laborales perdidos por quienes son agredidas, resultado equivalente a una pérdida de 3,7% del producto bruto interno (PBI).

En ese sentido, Pedro Scarsi, director de Recursos Humanos de MAPFRE, comparte qué prácticas valoran más las trabajadoras, para fomentar una cultura a favor de la equidad y la igualdad de género.

  • Política de igualdad de género que permita el desarrollo integral de la trabajadora.
  • Medición permanente del porcentaje de los puestos de jefatura en manos de mujeres, adoptándose este KPI como una meta a alcanzar en forma progresiva.
  • Programas de desarrollo y formación.
  • Marco de actuación de diversidad y género corporativa.
  • Teletrabajo para colaboradoras con buenos niveles de desempeño. 
  • Política de selección que haga énfasis en la necesidad de incorporar personal femenino en pestos de dirección.

A decir de Scarsi, no solo se trata de cumplir las leyes o generar prácticas superficiales. Se trata de comprometerse como organización con promover un trato justo a las colaboradoras, y así reducir las brechas de género en las empresas, que actualmente, según cifras de Adecco, nos ponen al final de la tabla en materia de oportunidades laborales. Si bien el Perú ocupa la posición N° 43 en el Índice de Competitividad del Talento Global 2019, como el segundo país de Latinoamérica con menor brecha salarial, caímos 12 posiciones con respecto al 2018 en oportunidades para las mujeres de ocupar posiciones de liderazgo, ubicándonos en el puesto N° 13 de Latinoamérica y en el 118 a nivel mundial de un total de 125 países.

Diario El Regional de Piura

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