La pertinencia de la libertad concedida a Osmán Morote y Margot Liendo

Andrés Vera Córdova
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ERP. Osmán Morote Barrionuevo y Margot Liendo Gil han salido de la cárcel tras cumplir su condena de 25 años y esperar otra que el Ministerio Público y el Poder Judicial no tiene cuando resolver. La crítica exagerada en la respuesta, inclusive del presidente de la República, no valora adecuadamente las razones que han influido en el arresto domiciliario. La libertad otorgada a los senderistas se enmarca en el Estado de Derecho.

Primero diremos que esta decisión adoptada por los magistrados del Colegiado A de la Sala Penal Nacional, se debe al exceso de carcelería. Morote y Liendo podrían seguir en prisión por delitos pendientes de ser juzgados, pero esta situación aún se mantiene en espera. Si se buscaría encontrar culpables, estos estarían en primera instancia en el Ministerio Público y en segunda opción en el Poder Judicial.

Penal de Ancon

Osman Morote Barrionuevo, excarcelado por exceso de carcelería

Sabemos que la Ley debe ser igual para todos y no existen diferencias para nadie. Para estar en prisión se debe tener acusación fiscal y haberlo decidido un Juez; sin embargo, existen plazos que deben cumplirse y respecto a los liberados, les asiste igual derecho. Respecto a Morote y Liendo, todos los plazos se cumplieron; primero la condena que recibieron y segundo la prisión preventiva por los casos pendientes por resolver.

Nadie en su sano juicio, puede estar de acuerdo con aquellos que decidieron matar a miles de peruanos; el Estado, los enfrentó, los capturó y desarticuló. Los juzgó o los viene juzgando de acuerdo al marco jurídico vigente en el momento que cometieron el delito. Al margen de las circunstancias pasadas; se podría afirmar y sin posibilidad de equivocarse que las ideologías y los grupos violentistas no tienen ni la fuerza social ni las armas para retomar sus trasnochadas estrategias. Decir lo contrario es jugar indebidamente al miedo y sobre todo a la ignorancia y más aún aprovechándose del dolor de las víctimas.

El Estado y sus representantes, no deben difundir miedos y al contrario deben construir institucionalidad que es lo que se requiere. Institucionalidad para lograr seguridad e institucionalidad para eliminar todo acto de discriminación o de inequidad. 

Desde la Radio y desde todo espacio comunicativo, hemos entrevistado a personas que lucharon frontalmente contra el clima de inseguridad y de violencia. Algunas de las fuentes o entrevistados no se cohibían para condenar a este tipo de acciones aún a riesgo de su propia integridad. Muchos temían decir una palabra en contra de Sendero y otros temblaban para expresarse en contra de Montesinos. Hoy muchos son valientes, corajudos, cuando antes temblaban. En esa realidad de miedos y de corajes reales asesinaron a miles de peruanos. 

En el caso piurano, la insania terrorista se llevó a un buen hombre como José Luis Paredes Maceda, expresidente regional de Piura y lo mismo sucedió con Ricardo Ramos Plata, un docente de la Universidad Nacional de Piura. A ambos tuve la oportunidad de conocer por el ejercicio del periodismo, y sobre todo a Paredes Maceda un hombre sencillo, inteligente y valiente, que la insania se lo llevó. 

Soy testigo que parte de la izquierda, se enfrentó radicalmente contra los actos cruentos de Sendero Luminoso y también contra la violencia de Estado. Por lo tanto, decir que la izquierda formal apoyó el terrorismo es propio de quien no conoce la realidad o busca negarla de manera interesada. Incluso, la muerte de María Moyano en Villa el Salvador es una muestra palpable de la diferencia entre la izquierda democrática y Sendero Luminoso.

Ahora les reclaman que salgan en protesta por la libertad de los terroristas, sin entender cuales son las causas que la generaron. Morote ha cumplido la pena que le correspondía y ya no era posible mantenerlo por más tiempo en la cárcel. Es probable que dentro de poco, una vez más retorne a cumplir una pena que complemente su responsabilidad frente a los hechos delictivos que cometieron. 

Osman Morote Barrionuevo

Osmán Morote, ahora cumple libertad dispuesta por Sala Penal Nacional

Dialogué muchas veces con don Eriberto Arroyo Mío, un diputado piurano de Izquierda, quien fue matado a mansalva por los dirigidos de Abimael Guzmán e igual tuve la oportunidad de entrevistar a don Javier Diez Canseco en sus visitas a Piura. Jamás, una frase apoyando al violentismo y los actos terroristas de Sendero Luminoso; al contrario, siempre abogando por un Perú más igualitario y sin discriminaciones.

Este Perú diverso y geográficamente dispar, se desangraba. En la década de los ochenta y noventa se seguía pensando en una revolución violenta para la toma del poder. Pero, el mundo cambiaba y como siempre los peruanos llegaron tarde a estas nuevas corrientes. Otras posiciones ideológicas desplazaron al marxismo y mucho más al maoísmo. Los conceptos e ideologías de aquellos tiempos han sido revividos ahora por quienes gustan transmitir miedos. 

He visto de cerca la desgracia y la muerte de líderes sindicales acusados falsamente como terroristas. Uno de ellos, fue llevado al penal de Picsi en Lambayeque y tras su salida me buscó con fines laborales. Se le notaba sus deseos de demostrar que todo lo que se dijo de él era falso y que esa carcelería era injusta. Tuvo la desdicha de horas después de ese encuentro, fallecer en un accidente de tránsito en la ciudad de Sullana. 

Otro amigo bastante cercano, fue llevado al mismo penal con acusaciones de ser parte de Sendero Luminoso; sin ningún tipo de prueba y razón que justifique. Firmé una carta declarando que lo conocía y podía dar fe que era un hombre de paz, de bien y de valores democráticos. Algunos amigos y parientes cercanos me pedían que no suscriba ese documento y que era importante para la libertad de este amigo; no hice caso y lo firmé. 

Después de salir, me narraba su indescriptible experiencia y me enseñaba sus escritos y me contaba historias de esos días negros. Tiempo después, un cáncer irremediable se lo llevó casi a la misma edad que tengo hoy. Se fue, pensando que el Estado debería compensarlo por la injusticia cometida en su contra como dice la Constitución pero eso no sucedió con él y tampoco con miles de víctimas directas e indirectas de una década penosa para el país. 

Hubo excesos desde Sendero Luminoso e igualmente desde el Estado cometidos por Fujimori. Me indignó saber que mataron a unos estudiantes en La Cantuta y a unos moradores en Barrios Altos; fui testigo generacional de las denuncias del general de división Rodolfo Robles Espinoza, un valiente cuando todos callaban o del general (r) Jaime Salinas, ajenos a firmas de sujeción. A Robles, acusado de actos ficticios lo encarcelaron y después se mezcló su caso con Martín Rivas para indultarlo. 

Rodolfo Robles Espinoza

General Robles, un verdadero héroe cuando todos temblaban

Fujimori se torció y se corrompió en el camino y eso lo sabe él, los que son diáfanos y no se dejan manipular por una prensa parcializada y menos por políticos afines al fujirmosimo y que se inclinaron en genuflexión convenida hacia el gobierno de turno. 

Construir un Estado de Derecho no es simple, pero es la garantía para todos los peruanos y peruanas frente a casos determinados. Morote y Liendo purgaron su condena y se encuentran pendientes de recibir otra. En esta espera han superado el tiempo de carcelería y han sido liberados. Es lo que dice el Estado de Derecho; no se le puede aplicar ninguna norma que no esté establecida. 

Llama la atención que el actual presidente de la República Martín Vizcarra, no entienda las diferencias y opinen como la masa desinformada. Se debería analizar el caso, evaluarlo jurídicamente como corresponde y formarse un juicio como debe ser. Entender cuál es el problema real y proponer la solución. 

Martin Vizcarra Gore 2018 01

Martín Vizcarra y César Villanueva opinando en caso de liberación de terroristas

Con la experiencia habida las responsabilidades presentes son múltiples. No vanagloriándose de lo realizado, sino entendiendo del pasado los problemas sociales y políticos y construir un sistema jurídico que considere la diversidad de casos presentados. No se puede pedir cadena perpetua para delitos, si eso no está establecido; tampoco se puede pedir pena de muerte para terroristas si no está normado. 

Demás está decir, que el Estado debe garantizar la seguridad de todos los peruanos y tiene los recursos para hacerlo; pero igualmente es responsable para crear las condiciones de igualdad y de equidad para todos los peruanos. Estos grupos, los senderistas, se alimentaron de las diferencias y encontraron en la pobreza razones para un cambio radical.

En todo este debate, el más lúcido en su explicación mediática ha sido Antero Florez Araoz. El presidente de la República por su lado y César Villanueva Arévalo por el otro, han demostrado una ignorancia total en el tema. Expresa bien un ex magistrado cuando se habla de las estrategias de los defensores de los terroristas, nos siguen apabullando y comprobando la mediocridad de sus líderes políticos y más aún de sus funcionarios públicos. 

Ha pasado el tiempo desde la captura de Abimael Guzmán y los cambios en el Estado Peruano y sobre todo en la sociedad son mínimos. Hoy se sigue viviendo del pasado y no hay soluciones reales para tener un país pacífico y que viva en concordia permanente. Seguimos con altos niveles de pobreza, un déficit importante en educación y sobre todo un desconocimiento de la historia que impide juzgar adecuadamente. 

ERP/AVC

Diario El Regional de Piura

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