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Se acerca la Navidad

Miguel Arturo Seminario Ojeda
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ERP/Miguel Arturo Seminario Ojeda. En 1973 pasé la primera navidad fuera de mi casa, en otro país, en Argentina, lejos del calor familiar, y de los platos a los que estaba acostumbrado, esa noche no hubo pavo ni chocolate con leche, todo era ensaladas, pan dulce, clericot, champagne, vino, empanadas, carne de lechón, y en su totalidad, una mesa diferente a la que siempre veía el 24 de diciembre, lo que estaba en común, era el espíritu navideño, que no cambia pese a las variaciones de latitud.

Unos años después, en la misma ciudad compartí la mesa con unos árabes amigos, y de nuevo me tocó observar algunos cambios, porque en la mesa había puestos, platos y dulces de esa parte del mundo, que ahora se preparaban en la Argentina, ahí también descubrí lo común de la navidad, todos esperaban al Niño Dios, que se acerque la media noche, para conmemorar su nacimiento.

El clericot es una bebida típica en la Argentina y en algunos países sudamericanos, es una bebida fresca con un sabor dulce y liviano, ideal para el calor, en cuya preparación se incluyen manzana roja, durazno, kiwi, y pera cortados en cubos; tangerina en trozos, un puñado grande de frutillas cortadas en rodajas, azúcar, agua mineral, vino, cubos de hielo, y triple sec o cointreau liqueur.

Era la primera vez que lo probaba, y la primera ocasión que estaba frente a una novísima mesa de navidad, no vi árboles ni papa Noel en esa casa, y en otras casas vecinas que visité, todo giraba alrededor de la comida, de la cena navideña, que empezó a saborearse desde las 9 de la noche, que repentina y violenta experiencia, porque no imaginé que fuera así.

Cuando nos tocó dar el saludo navideño, me pareció de lo más raro por las dos horas de diferencia horaria, Argentina tiene dos horas de adelanto con respecto a Perú, y mientras yo abrazaba a los demás, pensaba que en el Perú faltaban dos horas para el saludo navideño. Recién a las dos de la madrugada, cuando ya casi todos estaban dormidos, recordé con nostalgia que a esa hora estaban abrazándose en mi país.

Ahora, se acerca la navidad, ya faltan pocos días para la noche buena y para el 25 de diciembre, pero donde quiera que haya cristianos seguidores de Cristo, todos esperan el milagro de Belem, que las iglesias cristianas recuerdan cada 25 de diciembre, indudablemente es día no nació Jesús, no hay un registro primario de esa fecha, pero la Iglesia católica instituyó la celebración en un día, para recordar ese milagro por el que Dios se hizo hombre, y los cristianos lo creemos así, ese día nació Jesús.

Pristina 255