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Mar, Abr

La visita del Papa Francisco I, su lección de vida y los compromisos futuros

Editorial
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ERP. El Perú demostró su gran religiosidad acompañando la visita del Sumo Pontífice. Tanto como lo hicieron por primera vez cuando llegó a estas tierras Juan Pablo II, lo mismo sucedió con el papa Francisco I, quien demostró su sensibilidad, la pertinencia de sus expresiones y sobre todo su vitalidad a los 81 años de edad. La impecable organización se mezcló con el catolicismo mayoritario del pueblo peruano.

Es importante reconocer las lecciones positivas dejadas con su presencia. Su invocación al respeto a la vida y a la naturaleza en Puerto Maldonado, su solidaridad y su llamado a prevenir en el caso de Trujillo, su llamado a no sustraerse de la política y preguntándose respecto a la corrupción en Lima, son válidos y de innegable valoración. Las lecciones de esta visita nos demuestra que la Iglesia Católica es una organización fuerte.

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 Pueblo peruano demostró que tiene su fe a flor de piel

Como en toda organización, existen problemas irresolutos y tienen que ver con su escasa participación de la mujer, quizá un exabrupto en su conversación con las monjas y su comparación con el terrorismo y la tímida alusión al caso del Sodalicio de Vida Cristiana el mismo que trasunta el catolicismo, revive sentimientos dolorosos y quizá afecta la fe de muchos que no entienden las razones.

La Iglesia Católica no ha logrado a través del tiempo, otorgarles una mayor oportunidad a las mujeres. Ellas tienen un rol y una misión diferente al sacerdocio. Tienen sus motivos y sus razones; sin embargo, en una sociedad que busca disminuir las inequidades, negar esa posibilidad sigue siendo una posición medieval y poco reformista. El Papa Francisco, tiene sin duda un mensaje reformista pero en este campo no.

Justamente la comparación de ellas con el terrorismo de Ayacucho, tiene mucho que ver con la misoginia. La mujer tanto como el varón tiene comportamientos parecidos en sus relaciones sociales. El chisme o la desinformación, puede ser de un varón o de una mujer y se podría calificar con los mismos conceptos sin afectar la condición de género. Su explicación va más allá de la religiosidad y se imbrica con las herencias y construcciones culturales de un ser humano.

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 Papa Francisco, exageró al comparar a mujer con el terrorismo de Ayacucho

Se espera que lo expresado por Papa Francisco sea solo un exabrupto y la expresión la consecuencia de un cansancio propio del trajín y de la edad. Asimismo, se requiere el importante aporte de las mujeres en las relaciones de fe y en un futuro no muy lejano dejen su rol pasivo por uno mucho más activo en la Iglesia Católica.

Lo sucedido e informado respecto a los actos del fundador de los Sodalicios de Vida Cristiana, tiene que resolverse, tanto como todos los casos de pederastía que se conocen. Si la sociedad es draconiana para censurar y penalizar a quienes violentan a un niño o una niña, o a un adolescente, no pueden admitir que haya una protección a los delitos cometidos por esta razón.

La libertad y entre ellas la sexual, debe ser protegida y debe estar libre de todo abuso, de toda discriminación y de toda inacción. Si la organización promueve este tipo de hechos deberá asumir su responsabilidad, tanto como debe individualizarse los casos y ponerlos en manos de la justicia. Lo contrario sería crear impunidad indebida y avalar hechos totalmente reprobables en todos los Estados.

Tampoco creemos que este tipo de casos comprometen a todos los integrantes de una organización; para ello, conocer la verdad es importante. En ese sentido, todo cuestionamiento hacia personas, debe implicar el respeto a la presunción de inocencia. Respecto a Luis Figari, los casos estarían totalmente demostrados y haría bien el Papa Francisco ponerlo en manos de la justicia peruana. Si esperamos verdad y justicia de otras organizaciones o instituciones del Estado, la Iglesia debe dar el ejemplo.

Tanto como millones de peruanos, hemos seguido bastante de cerca la presencia del Papa Francisco I y hemos admirado su fortaleza física y moral. Esperamos que su mensaje no quede en el vacío y que como organización se innove con aquellas distorsiones que les impiden crecer.